Qué información y documentación es necesaria en los EPI

Qué información y documentación es necesaria en los EPI

Para asegurarnos de que el EPI que compramos cumple con la ley y es seguro, debemos revisar la información y documentación que facilita el fabricante, donde nos informa acerca de los ensayos a los que ha sometido el producto, certificaciones y otros aspectos que detallaremos en este post.

Así, los aspectos en los que podemos fijarnos para evaluar el grado de cumplimiento del EPI a la hora de seleccionar un equipo son:

Certificaciones

Todos los EPI de categoría II y categoría III deben someterse a un proceso de evaluación de la conformidad por parte de un organismo notificado, aunque el fabricante no tiene la obligación de presentar esta evaluación.

Marcado CE

Desde principios de año, no se admite la comercialización de EPI sin marcado CE en España, que sí se autorizó de forma temporal y excepcional durante la pandemia. Este marcado es obligatorio sobre todos los EPI que se comercialicen en la UE. Además, los EPI de categoría III llevarán junto a este marcado, el número identificativo del organismo notificado responsable de la evaluación según los módulos C2 o D.

Identificación de los agentes económicos

El Reglamento (UE) 2016/425 obliga a que se identifique al fabricante o al importador con su nombre o marca comercial y dirección postal de contacto. Es importante comprobar la trazabilidad del fabricante e importador en el marcado y en los documentos que acompañan al EPI: folleto, declaración de conformidad, y (si puede accederse a ello) certificado UE de Tipo.

Identificación del modelo

El fabricante debe identificar el EPI con un número de tipo, lote o serie, o cualquier otro elemento que permita la identificación del EPI. Esta identificación se hará sobre el mismo equipo salvo que por cuestiones de espacio, o propia naturaleza del EPI deba hacerse sobre el embalaje o en un documento que lo acompañe. Además, debe haber correlación entre esta identificación y la que se dé del EPI en el resto de los documentos asociados al EPI.

Declaración UE de conformidad

Los EPI conformes al Reglamento (UE) 2016/425 se entregarán con la declaración UE de conformidad o indicará en el folleto informativo la dirección donde pueda consultarse. Su contenido mínimo deberá ajustarse a lo establecido en el anexo IX del Reglamento (UE) 2016/425.

Folleto informativo

Este es el documento más importante que debe entregarse de forma obligatoria junto con el EPI. Contiene la información esencial sobre las prestaciones técnicas, el modo correcto de uso, las limitaciones de uso y todo lo necesario para que la selección del EPI y su utilización sea correcta. Debe entregarse en formato escrito y en el idioma del país en el que se comercializa.

Marcados conformes a normativa

Las normas que se utilizan para cumplir con los requisitos del Reglamento EPI definen qué tipo de información relativa a las prestaciones técnicas del EPI correspondiente, así como el tipo de pictogramas que deben de usarse, contenido mínimo del folleto informativo, etc.

Tienes que tener en cuenta que la utilización de EPI que no sean conformes al Reglamento (UE) 2016/425, tendrá un impacto directo en la salud y en la seguridad de las personas que vayan a hacer uso de estos equipos. Por ello, en el proceso de selección y uso de EPI, es muy importante la utilización de aquellos que sean seguros, para garantizar una protección sólida y contrastada frente a los riesgos previstos por el fabricante.

En Tocarma encontrarás los EPI que necesites para desempeñar correctamente tu trabajo, estamos especializados en el sector forestal y medioambiental. Llámanos si tienes alguna duda o necesitas que te asesoremos sobre algún producto.

Parka de alta visibilidad Contrast Plus S464

Parka de alta visibilidad Contrast Plus S464

La ropa de alta visibilidad es un equipo de protección individual imprescindible para trabajos donde ser vistos es vital, como trabajos que impliquen estar cerca del tráfico de vehículos o de maquinaria en movimiento, así como en situaciones de emergencia.

Las prendas de alta visibilidad están fabricadas en dos materiales distintos, que a su vez pueden encontrarse combinados. Estos materiales son:

  • Fluorescente: estos materiales son perfectos para aumentar la visibilidad durante el día. La tipología del material fluorescente hace que los rayos UV reboten y los transforman en luz visible.
  • Retrorreflectante: el material ideal para trabajos o emergencias nocturnas o en ambientes de baja iluminación. La categorización de los materiales retrorreflectantes se establece según el grado de exigencia de retrorreflexión del propio material.
  • Combinado: cuando el equipo de protección individual debe poder proteger tanto en condiciones de baja o alta luminosidad la opción del material combinado se convierte en la ideal.

Normativas sobre la ropa alta visibilidad

La ropa de alta visibilidad debe adaptarse a la normativa europea UNE EN 471: 2004. Ésta se encuentra en la categoría “Ropa de señalización de alta visibilidad para uso profesional. Métodos de ensayo y requisito”. Según esta normativa y la directiva de la Unión Europea 89/686/CEE los equipos de protección individual se encuentran divididos en tres categorías:

  • Categoría I: en esta categoría se encuentran las prendas y equipos contra riesgos mínimos.
  • Categoría II: las prendas de esta categoría se basan en proteger contra riesgos medios o elevados, pero no riesgos mortales o irreversibles.
  • Categoría III: esta es la categorización de máxima seguridad, protegiendo contra riesgos mortales e irreversibles.

La ropa alta visibilidad se encuentra en la Categoría II y cada una de las prendas deben haber sido certificadas según la normativa vigente por un organismo acreditado.

En Tocarama podrás encontrar una amplia variedad de ropa de alta visibilidad, como la Parka Contrast Plus S464. Esta prenda cuenta con un forro lanoso desmontable con cremallera, cuello desmontable, capucha ocultable, bolsillo de seguridad y cremallera frontal. Todas las costuras están cubiertas con cinta.

Esta parka de alta visibilidad cumple estrictos requisitos de diseño y confección, para asegurar su conformidad con las últimas normas EN ISO 20471 y ANSI. Y es ideal para aquellos que no pasan por alto la moda, comodidad, protección y prestaciones.

Características de la Parka Contrast Plus S464

  • Certificado CE
  • Impermeable con las costuras encintadas evita la penetración de agua
  • Cita reflectante para mayor visibilidad
  • Las mangas desmontables y cuello y forro lanosos facilitan diferentes modos de uso
  • 8 Bolsillos para mayor capacidad
  • Bolsillo para el móvil
  • Bolsillos con cremalleras
  • Cremallera frontal de plástico moldeado de doble carro para un acceso rápido y fácil
  • Capucha desmontable para mayor practicidad
  • Extremo ajustable por cierre autoadherente para un firme ajuste

Durabilidad y limpieza del vestuario EPI

Durabilidad y limpieza del vestuario EPI

Para que un equipo de protección individual (EPI) cumpla su cometido, es decir, ofrezca una protección real, es necesario que, además de utilizar el EPI necesario para la actividad, se lleve a cabo un buen uso y mantenimiento adecuado.

Y es que, uno de los aspectos claves en el mantenimiento del vestuario de protección es la manera en la que se realiza su limpieza o los procedimientos de reimpregnación o tratamiento que deben hacerse cada cierto número de ciclos de lavado.

¿Qué dice el reglamento?

El Reglamento (UE) 2016/425 establece que los EPI deben respetar los requisitos esenciales de salud y seguridad en las condiciones de uso previsibles durante toda la vida útil del equipo.

En el proceso de envejecimiento intervienen las condiciones del entorno en el que se emplea o se almacena y el modo en el que se utiliza. No obstante, el fabricante debe proporcionar toda la información relevante sobre las condiciones normales de uso y todos los demás factores que influyen en su vida útil. De este modo, el usuario podrá saber cuándo el EPI dejará de ofrecer todas sus prestaciones.

Por lo tanto, esta información es vital para que el usuario esté seguro con su vestuario EPI y pueda planificar adecuadamente la forma en que se protegerá del riesgo derivado de su puesto de trabajo. Además de saber en qué momento deberá reemplazarlo.

Cuando la limpieza del vestuario de protección provoca un deterioro rápido y significativo del rendimiento del EPI, deberá reflejarse en el marcado y/o en las instrucciones de uso, junto con el número máximo de ciclos de limpieza que pueden realizarse.

En la norma EN ISO 13688:2013 se establecen los requisitos generales aplicables a la ropa de protección, en el que también hay que indicar el número máximo de ciclos de limpieza en el etiquetado de la prenda. Esto será así siempre y cuando en la norma específica que aplica al EPI tenga una indicación concreta al número máximo de ciclos de limpieza.

En el folleto informativo de la prenda deberá venir las instrucciones completas sobre:

  • limpieza, mantenimiento y descontaminación
  • número máximo de ciclos de lavado
  • periodicidad con la que se deberán aplicar tratamientos de reimpregnación
  • forma correcta de limpiar la prenda
  • así como cualquier información relevante

Tanto en las normas específicas (EN ISO 13688:2013), como en la EN ISO 20471:2013 (sobre prendas de alta visibilidad) o la EN ISO 11612:2015 (sobre prendas de protección contra el calor y/o las llamas), también se incluyen requisitos para evaluar el efecto que tiene el lavado de la prenda sobre las prestaciones del EPI.

Cómo se debe mantener el vestuario de protección

El Real Decreto 773/1997, establece que el uso y el mantenimiento del EPI deberá hacerse siguiendo las indicaciones del fabricante, por lo que el trabajador tendrá que llevar a cabo estos procedimientos para el mantenimiento correcto de su vestuario de protección.

En este sentido, es recomendable establecer un programa rutinario para la limpieza, secado y reparación de la ropa de protección. Éste incluirá la frecuencia de dichos procesos de lavado y verificaciones para garantizar que se realizan correctamente y la persona o empresas responsables de realizar dicho mantenimiento.

Si este mantenimiento no se hace adecuadamente, como por ejemplo hacer más ciclos de limpieza de los recomendados, se estará alterando la naturaleza en la que el equipo fue evaluado en las pruebas de laboratorio y ya no ofrecerá las garantías ni la protección con la que fue creado, poniendo en riesgo la seguridad del trabajador.

Las categorías y su nivel de supervisión

Las categorías y su nivel de supervisión

Si bien en el último post te hablábamos de los riesgos y categorías de los equipos EPI, hoy queremos hacerlo sobre otro aspecto realmente interesante para el fabricante y para el usuario de EPI, que es el nivel de control que la ley prevé para cada una de ellas.

Cada una de las categorías lleva asociado un proceso de evaluación de la conformidad distinto, y de nivel de supervisión creciente con la categoría.

Categoría I

Para los EPI de categoría I, se considera que el fabricante es el único responsable de verificar, por los medios que considere oportunos (propios o ajenos) que los equipos puestos en venta cumplan con los requisitos de salud y seguridad del Reglamento (UE) 2016/425.

Categoría II y Categoría III

Para los equipos EPI de categoría II y categoría III, que son aquellos que protegen de riesgos de un orden mayor, el fabricante tiene que someter a ensayos y verificación los requisitos de los EPI a través de un laboratorio independiente, que será establecido por un Estado Miembro de la UE.

Este laboratorio se conoce como organismo notificado y verifica si el EPI cumple con los requisitos esenciales del Reglamento EPI. En el caso de que así sea, emitirá un certificado UE de Tipo que da fe de dicho cumplimiento.

Adicionalmente a este control, los EPI de categoría III deben someterse a un control externo sobre la producción o sobre el proceso de producción.
Por otro lado, el fabricante de los EPI de categoría I o II tiene que disponer de un sistema de control de la producción (módulo A en categoría I y módulo C en categoría II), este control es interno, y no está sujeto a ninguna supervisión externa.

Para la categoría III, el fabricante tendrá la opción de elegir entre dos sistemas de evaluación del producto o de la producción supervisados por un tercero. No obstante, en ambos casos, el fabricante debe someterse a esta evaluación una vez al año mientras que el EPI esté en mercado.

En el caso de la conformidad con el tipo basada en el control interno de la producción más el control supervisado del producto a intervalos aleatorios, el fabricante se somete al ensayo aleatorio de muestras de EPI, a través de un organismo notificado, que efectuará controles del producto para verificar la homogeneidad de la producción y que los EPI producidos se ajustan al que se evaluó en el momento de la certificación UE de Tipo.

Para la conformidad del aseguramiento de la calidad del proceso de producción, el organismo notificado evaluará si el fabricante gestiona un sistema de calidad aprobado para la producción, que sea homogénea y además, se someterá también a la inspección del producto acabado y el ensayo del EPI en cuestión.

Cuando el fabricante supera estas evaluaciones, el organismo notificado emite un documento que acredita que se superan dichas evaluaciones, y permite que el fabricante coloque el número de cuatro dígitos que identifica al organismo notificado que emite el documento acreditativo.

En nuestra tienda online de EPIS puedes encontrar una gran variedad de equipos de protección para tus trabajadores. No dudes en llamarnos si necesitas que te asesoremos o aclaremos algunas dudas sobre algún producto.

Riesgos y categorías en los EPI

Riesgos y categorías en los EPI

Como sabrás, los equipos EPI tienen la función de proteger a los trabajadores de los riesgos que no han podido ser eliminados o minimizados por otras vías, preservando así la salud y seguridad.

En todo puesto de trabajo, hay que evaluar el riesgo e intentar eliminarlo o reducirlo a niveles aceptables mediante la aplicación de las medidas preventivas contempladas en la Ley 31/1995.

Cuando el riesgo persiste a niveles inaceptables, hay que recurrir a la utilización de un EPI. En este sentido, la antigua Directiva 89/686/CEE, establecía un sistema mediante el cual, los EPI que estaban destinados a proteger de riesgos que tenían consecuencias más severas sobre la salud de los trabajadores, debían ser sometidos a niveles de evaluación y supervisión más exhaustivos. Con lo cual, se establecía un vínculo entre las categorías de los EPI y los riesgos para los cuales estaban destinados a proteger.

Con el Reglamento (UE) 2016/425, se establece un vínculo claro entre una serie de tipos y niveles de riesgos y unas categorías de riesgos bajo las cuales se agrupan una serie de tipos de EPI que deberán proteger frente a dichos riesgos. Así se definen las categorías I, II y III de los EPI.

En este sentido, a mayor categoría, mayor es la magnitud del riesgo frente al que el EPI protegerá. Por ello, los EPI de categoría I están destinados a proteger frente a riesgos leves y graduales, mientras que los EPI de categoría III ofrecen protección frente a riesgos mortales o que dañan la salud del usuario de una forma rápida e irreversible.

EPI de Categoría I

Aquí agrupamos los equipos destinados a proteger frente a riesgos de efecto gradual, como:

  • Lesiones mecánicas superficiales (hematomas, pinchazos de plantas y arañazos durante la jardinería, y que no requieren atención médica).
  • Contacto con materiales de limpieza de acción débil o contacto prolongado con agua contacto con superficies calientes que no excedan de 50 °C.
  • Lesiones oculares causadas por la luz solar (salvo durante la observación del sol).
  • Condiciones atmosféricas que no sean de naturaleza extrema.

EPI de Categoría II

Esta categoría incluye los EPI que no entren dentro de la Categoría I ni de la Categoría III. En esta categoría se incluyen protecciones como la mayoría de la ropa y el calzado de protección, la protección de la cabeza, etc.

EPI de Categoría III

En esta categoría se incluyen los EPI destinados a proteger frente a riesgos de mayor magnitud, con capacidad de provocar la muerte o el daño súbito e irreversible de la salud del usuario. Los equipos recogidos en esta categoría están también muy definidos por la ley y son los siguientes:

  • Sustancias y mezclas peligrosas para la salud (sustancias carcinogénicas, mutagénicas, tóxicas para la reproducción, tóxicas, irritantes o sensibilizantes).
  • Atmósferas con falta de oxígeno.
  • Agentes biológicos nocivos.
  • Radiaciones ionizantes.
  • Ambientes con altas temperaturas cuyos efectos sean comparables a los de una temperatura del aire de al menos 100 °C.
  • Ambientes con bajas temperaturas cuyos efectos sean comparables a los de una temperatura del aire de -50 °C o menos.
  • Caídas de altura.
  • Descargas eléctricas y trabajos en tensión.
  • Ahogamiento.
  • Cortes por sierras de cadena accionadas a mano.
  • Chorros de alta presión.
  • Heridas de bala o arma blanca.
  • Ruidos nocivos.

Calzado deportivo de seguridad para el verano

Calzado deportivo de seguridad para el verano

Seguramente ya habrás notado en los pies las temperaturas extremas y sus consecuencias, como la sudoración y la humedad durante las jornadas de más calor. Y es que, el pie soporta todo el peso del cuerpo durante gran parte de la jornada laboral de aquellos trabajadores que lo hacen erguido, y cualquier lesión o molestia puede suponer un problema considerable, tanto para la salud y seguridad del trabajador, como para su capacidad de desempeñar su labor profesional.

Tomando de referencia los datos del Ministerio de Trabajo, los accidentes profesionales en jornada laboral que provocan una lesión en las extremidades inferiores representan aproximadamente el 29% del total de accidentes con baja laboral.

De ellos, el 52,2% sufrieron lesiones en el tobillo, el pie o los dedos del pie, zonas del cuerpo que son susceptibles de ser protegidas de diversas formas por el calzado de uso profesional, y principalmente por el calzado de seguridad (EN ISO 20345:2011), calzado de protección (EN ISO 20346:2014) o el calzado de trabajo (EN ISO 20347:2012), según corresponda.

Elige correctamente el tipo de EPI

Cuando escogemos un calzado laboral de seguridad, es importante que se adapte a las condiciones de la tarea y del trabajador. Ya que, a veces, el uso del calzado provoca mucha incomodidad durante la jornada y puede optar por utilizar otro tipo de calzado más cómodo pero que no le proporcione el nivel de protección adecuado. En estos momentos es donde el trabajador puede sufrir un accidente.

Por otro lado, otro aspecto que suele jugar en contra es la elección por precio. El sector del calzado de uso profesional tiende a orientar su elección muchas veces por el precio. Así, es habitual encontrarse de forma mayoritaria el típico calzado barato, incómodo, y que, en el mejor de los casos, cumple con la normativa, pero que es tan insufrible que el usuario acaba por no usarlo, poniéndose unas cómodas deportivas y quedando expuesto al riesgo.

Durante el verano, hay muchos trabajadores que se exponen a condiciones de temperatura y humedad elevadas, como trabajadores del comercio, reparación y mantenimiento, hostelería, transporte y almacenamiento, educación o sanidad, entre otros. Por ello, estos trabajadores del sector servicios, pueden optar por zapatos deportivos de seguridad de la marca J’Hayber, que podrás encontrar en la tienda online de Tocarama.

Características del calzado deportivo de seguridad J’Hayber

  • Zapato de seguridad deportivo, ligero y flexible
  • Puntera de composite, resistente a 200 julios
  • Plantilla antiperforación no metálica JHAYFLEX
  • Calzado 100 % METAL FREE
  • Horma ancha especial
  • Empeine protegido mediante lengüeta acolchada
  • Excelentes propiedades antideslizantes
  • Suela de caucho+EVA resistente a 300º C.

En muchas de estas labores, los riesgos van más allá de la mera caída de objetos sobre el pie, como las caídas al mismo nivel por un resbalón.

Debemos tener en cuenta que, siempre que se presente un riesgo que no pueda ser eliminado por cualquier de las vías que contempla la Ley 31/1995 sobre prevención de riesgos laborales, deberá utilizarse un EPI, y este deberá ser conforme a las disposiciones del Reglamento (UE) 2016/425, no siendo de recibo la utilización de otro tipo de calzado que no sea EPI, por muchas propiedades que pueda declarar.

Recordemos que un calzado que sea lo suficientemente ergonómico como para que un trabajador pueda llevarlo durante toda su jornada laboral, ofrecerá la protección prevista por el fabricante durante todo el tiempo que dure la exposición del trabajador al riesgo frente al que adecúa el EPI.

Cómo elegir los casos de protección

Cómo elegir los casos de protección

Hoy encontrarás en el blog de Tocarama, tu fabricante y distribuidor de EPI, pautas para ayudarte en la elección y el uso de los cascos de protección. Para ello, nos basaremos en aspectos claves como la identificación del riesgo, la adaptación a las necesidades de protección de la tarea, las condiciones en las que se desarrolla y las condiciones en las que se usará el casco de protección.

Identificación del riesgo

Como sabrás, los EPI protegen frente a riesgos que no han sido eliminados o reducidos por otras vías. Así, el primer paso en el proceso de selección del casco de protección es identificar y cuantificar el riesgo frente al que nos debemos proteger.

Los riesgos más frecuentes son: caída de objetos, choques contra objetos inmóviles, aplastamiento lateral, contactos eléctricos, calor, llamas, etc.

Elegir un casco adecuado para la tarea y el trabajador

Como los EPI deben llevarse durante muchas horas y a veces en condiciones muy fatigosas, es necesario que ofrezcan confort al trabajador y que no limiten su percepción sensorial (reducción de la visibilidad, reducción del tacto o destreza, etc.)

Por ello, si hacemos una mala elección del EPI, el trabajador no lo utilizará, o al menos no todo el tiempo que debería.

El objetivo es que el casco se utilice durante todo el tiempo que dure la exposición al riesgo, por ello, en la selección del EPI deberemos tener en cuenta los siguientes factores:

  • Ritmos de trabajo: los ritmos de trabajo elevados pueden suponer un incremento de la temperatura corporal, y como mínimo, generar un disconfort térmico. Por lo que deberemos optar, si es compatible con otros riesgos, por cascos con orificios de ventilación, o cascos más ligeros.
  • Condiciones de humedad y temperatura: en condiciones de temperatura y humedad relativa elevadas, también pueden incrementar el disconfort térmico. Aquí también deberemos optar por cascos ligeros y que permitan la ventilación (dentro de las compatibilidades de protección requerida), para mejorar el confort del usuario, y propiciar que el EPI sea usado durante todo el tiempo.

Por otro lado, hay que prestar atención a algunos materiales, ya que pueden ofrecer peores prestaciones mecánicas a temperaturas extremas.

  • Combinación con otros EPI: es muy habitual el uso de otros tipos de EPI en una determinada tarea, como protección auditiva, respiratoria y/o ocular. Por ello, debemos asegurarnos de que un EPI no interfiera sobre el otro, sobretodo en las protecciones que dependen del ajuste entre el equipo y la fisionomía del usuario, como es el caso de la protección auditiva y respiratoria.
  • Requerimientos de visibilidad y comunicación: otro aspecto fundamental es la compatibilidad entre el EPI y la comunicación.

En cuanto al trabajador, que es quien lo llevará durante toda la exposición al riesgo, es importante que se ajuste correctamente para ejercer la función protectora, y que, durante el uso, la salud del usuario no se vea comprometida. Para ello tendremos en cuenta:

  • Condiciones anatómicas, prestando atención a la talla y el diseño para que se ajusten perfectamente a la cabeza del usuario y permanezca en su posición durante toda la tarea.
  • Condiciones fisiológicas, ya que el trabajador puede tener sensibilidad o alergia a determinadas sustancias o tener unas condiciones anatómicas particulares que deben ser tenidas en cuenta para que el trabajador lleve el EPI durante todo el tiempo necesario.

Calzado de seguridad para proteger el empeine de golpes e impactos

Calzado de seguridad para proteger el empeine de golpes e impactos

Hoy queremos hablaros de los elementos de protección para algunos de los riesgos específicos en el calzado de seguridad en el trabajo.

Existen una serie de requisitos “básicos” que la normativa EN 20345:2011 establece, pero vamos a abordar otros requisitos “adicionales” y que dependiendo de los riesgos que estén presentes en el lugar de trabajo, pueden ser necesario un extra de seguridad y protección.

En este sentido, el riesgo específico que pretendemos abordar es “la protección del metatarso (empeine) del pie”, que debe venir marcado en el EPI como (M), y que puede provocarse por golpes o fuertes impactos.

Para este tipo de protección, la norma EN 20345:2012 6.2.6 establece unos requisitos que garanticen que en el momento del impacto la fuerza generada se distribuya por la mayor superficie de todo el calzado y el elemento de protección del empeine, el tope y la suela.

En Tocarama puedes encontrar distintos tipos de materiales de protección para el calzado de seguridad. Lo más común son las placas metálicas rígidas que aportan protección, pero restan confort, flexibilidad y aumentan el peso del calzado.

Poco a poco, las innovaciones en materiales y métodos constructivos, van incorporando mayor protección a nivel de seguridad, combinándolo con una mejora notable en los aspectos de confort, peso y hasta una completa integración del dispositivo de protección del metatarso en el empeine del calzado. Y también, se incluyen mejoras importantes en la flexibilidad, aparte de la propia estética.

Además, podemos encontrar modelos con otro tipo de tecnología, más cómodos al tratarse de una protección ligera y extremadamente eficiente a la vez que flexible, como puede ser la espuma viscoelástica de poro abierto. Ésta, evita la fatiga y garantiza una alta durabilidad del dispositivo de protección ya que tras el impacto la espuma vuelve a su estado original flexible.

En nuestra tienda online de EPIS puedes encontrar una gran variedad de calzado de seguridad. No dudes en llamarnos si necesitas que te asesoremos o aclaremos algunas dudas sobre algún producto.

Nueva gama de guantes anticortes de motosierra

Guantes de protección anticortes de motosierra

Desde Tocarama os queremos mostrar una nueva gama de guantes de protección anticortes de motosierra, que hemos desarrollado desde nuestra empresa de distribución y fabricación de equipos EPIS.

Con esta nueva gama de guantes, pretendemos ofrecerle al usuario un nuevo concepto de confort, ergonomía y mucho tacto, compatible con la seguridad que ofrecen en los niveles de protección en Clase 1 (20 m/s) y Clase 2  (24 m/s).    

A diferencia con los modelos convencionales, los nuevos modelos que ofrecemos en Tocarama, están dotados con los máximos niveles de ergonomía y adaptación, que permiten al operario una gran sensación de movilidad ante situaciones de riesgo.

Ésta nueva gama de guantes, presenta diferentes diseños y materiales de gran resistencia contra la fricción o el roce de la vegetación del monte mediterráneo durante su uso prolongado.

Nuestros guantes están dotados con materiales de última generación, que reducen las vibraciones durante la jornada laboral hasta un 20 % más que los guantes de protección anticortes convencionales.

Además, hemos querido ofrecer un gran abanico de tallas, desde la 7 a la 12 en todos sus modelos. Por otro lado, disponemos de una gran cantidad de colores, que te permitirán combinarlos a la perfección con el resto de prendas de tu empresa, y con detalles en alta visibilidad para encontrarlos rápidamente en zonas con mucha abundancia de matorral o monte bajo.

Si por algo destacan estos guantes, es por la calidad de sus materiales, donde conjugan una magnífica adaptación a todas las partes de la mano, sin que sus niveles de protección anticortes sean ningún impedimento para las personas que los utilizan.

Si quieres recibir más información sobre nuestros guantes, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono 959 55 36 99 o del correo electrónico info@tocarama.com, muy pronto estarán disponibles en la tienda online.

Guantes de protección anticortes de motosierra Clase 1 y Clase 2

EPI para proteger los ojos del sol

EPI para proteger los ojos del sol

La exposición prolongada a la radiación solar es ahora más perjudicial cuando nos acercamos al verano, ya que puede tener efectos nocivos para nuestros ojos.

Desde mediados del mes de mayo, es muy frecuente que los índices UV (índice que mide la intensidad ultravioleta procedente de la radiación solar) alcancen valores de entre 8 y 9; llegando fácilmente a los 11 durante el verano. Y estos índices actúan tanto en días soleados como grises, ya que cerca del 80% de la radiación UV atraviesa el manto de nubes.

Los efectos que pueden provocar las radiaciones UV procedentes de la luz del sol afectan a varias partes de nuestro organismo, como son la piel y los ojos.

Por ello, en este post que elaboramos desde Tocarama, tu fabricante y distribuidor de equipos EPI, hablamos sobre las medidas básicas de protección frente a este agente y damos algunos principios generales para la selección de los EPI que ayuden a protegernos de la exposición a la radiación UV del sol.

Cuida y protege tus ojos

En el caso de la exposición ocular a la radiación UV, podemos mencionar los efectos que van desde la fotoqueratitis y la fotoconjuntivitis (inflamación de la córnea y la conjuntiva por absorción de radiación UV, que suele desaparecer en unos días), hasta el desarrollo de cataratas corticales.

Para proteger los ojos recurrimos a las gafas de sol, que son un EPI de Categoría I, que se le aplica los requisitos de seguridad del Reglamento (UE) 2016/425. Además, también se le aplican los mismo requisitos de salud y seguridad que a cualquier otro EPI que se nos pueda ocurrir.

Todas las gafas, al tratarse de un EPI que se acoge al Reglamento (UE) 2016/425, debe llevar su correspondiente marcado CE, que garantiza que el fabricante ha llevado a cabo las pruebas y controles de seguridad necesarios para su puesta en el mercado.

Por su parte, la norma que otorga presunción de conformidad con el Reglamento EPI que describe los requisitos de seguridad de las gafas de sol para uso general es la: EN ISO 12312-1:2013, y su enmienda EN ISO 12312-1:2013/A1:2015.

Niveles de protección de las gafas

La norma EN ISO 12412-1:2013 ofrece cinco niveles de protección asociados a cinco grados de transmitancia máxima a radiación UV, radiación visible y radiación infrarroja (IR, sólo si el fabricante declara esta protección). Cada uno de estos niveles está asociado con un uso previsto de las gafas:

  • Filtro categoría 0: Reducción muy limitada a la radiación solar (poca exposición solar).
  • Filtro categoría 1: Protección limitada contra la radiación solar (poca exposición solar).
  • Filtro categoría 2: Buena protección contra la radiación solar.
  • Filtro categoría 3: Alta protección contra la radiación solar.
  • Filtro categoría 4: Protección muy alta contra la radiación solar extrema (hablamos de situaciones en desiertos, alta montaña, el mar o la nieve).

En cuanto a la información que debe detallar el producto para que nos garantice que cumple con la normativa vigente y sean unas gafas seguras:

  • Identificación del modelo, junto al nombre y dirección del fabricante
  • Número de la norma ISO 12312-1
  • Tipo de filtro, y si es fotocrómico y/o polarizado
  • Número de categoría del filtro, marcado preferiblemente en la montura de la gafa
  • Descripción de la categoría del filtro en forma de un símbolo y/o con descripción verbal
  • Restricciones de uso
  • Cuando el filtro no cumpla con los requisitos necesarios para la conducción, y para filtros de categoría 4, se avisará mediante la frase: “no adecuado para conducción y uso en carretera, o mediante el pictograma normalizado ISO 7000-2952
  • Cuando el filtro tenga una transmitancia lumínica menor del 75% y mayor del 8%, se indicará: ”no apto para conducción en el crepúsculo o de noche” o “no adecuado para conducir de noche o bajo condiciones de baja visibilidad”
  • Si procede, instrucciones de cuidado