Requisitos y características de los cascos para bomberos

En el post de hoy vamos a abordar la normativa de los cascos para bomberos, tanto en la lucha contra incendios en edificios y otras estructuras, como para labores de rescate, salvamento y la extinción de incendios forestales, en la que Tocarama está especializada.

Como ya sabemos, las normativas aplicables a los EPI definen los requisitos y métodos de ensayo que permiten comprobar que el EPI ofrecerá la protección esperada frente a los riesgos que entraña el desempeño del trabajo en cuestión. Estas normas se utilizan como guía en los procedimientos de evaluación de la conformidad a la que se someten a todos los EPI, con la finalidad de poner el marcado CE sobre el equipo.

Las tres normas aplicables a los cascos de protección para bomberos son:

  • EN 443:2008 – Cascos para la lucha contra el fuego en los edificios y otras estructuras. Protegen de los riesgos derivados de la lucha contra incendios.
  • EN 16473:2014 – Cascos de protección para rescate técnico.
  • EN 16471:2014 – Cascos de protección para bomberos forestales.

Algunas veces, podemos encontrar que para cubrir los riesgos derivados de una actividad en concreto, los fabricantes optan por la aplicación total o parcial de varios tipos de normas. Así, hasta la publicación de la norma EN 16471:2014, los cascos para bomberos forestales se solían evaluar aplicando distintos requisitos de las normas EN 397 sobre cascos de seguridad, EN 12492 sobre cascos para alpinistas, y la EN 443.

Debido a la gran variedad de normas aplicable a los cascos para bomberos, es importante que la selección del EPI se haga teniendo en cuenta las exigencias de protección que determina una tarea en concreto, además de que se adapte a las condiciones particulares de cada tarea así como a las condiciones particularidades del usuario.

No podemos olvidar que la selección y uso de un EPI debe realizarse siempre según lo establecido en el Real Decreto 773/1997. Dicha selección debe hacerse tras la identificación y evaluación de la magnitud de los riesgos que amenazan la seguridad del trabajador. Así mismo, la selección del EPI también se hará teniendo en cuenta las condiciones existentes en el lugar de trabajo, particularmente condiciones de temperatura, humedad ambiental, etc., y de las condiciones relativas al desarrollo de la tarea específica.

Si hay algo por lo que se caracterizan todos los equipos que deben llevar los bomberos de todas las clases, además de constituir el paradigma de barrera protectora entre el usuario y el riesgo, es que suelen utilizarse en unas de las peores condiciones posibles, tanto en lo relativo a la dureza del medio en el que se emplean, como por los niveles de estrés a los que se ven sometidos. Por ello, la elección del casco estará guiada por los requisitos de protección frente a factores como calor radiante, comportamiento a la llama, etc., y de otros aspectos relacionados con la tarea, como esfuerzo físico, condiciones de temperatura, humedad y tiempo de uso del EPI.

La finalidad será escoger un casco con las condiciones ergonómicas que permitan que el usuario pueda hacer uso del EPI que necesita, durante todo el tiempo necesario, sin que ello suponga la introducción de más cargas ergonómicas que las estrictamente necesarias.