Consejos para desinfectar y reutilizar las mascarillas 

El uso de mascarillas es obligatorio para casi todos los ciudadanos y recibimos muchas consultas de cuánta vida útil tienen las mascarillas y cómo se pueden desinfectar para volver a usar con seguridad. Por ello, os queremos explicar cómo hacerlo a través de los consejos que están lanzando los especialistas.

En un contexto idílico, lo mejor sería no reutilizar la mascarilla y desecharlas después de  cada uso, pero no podemos arriesgarnos a quedarnos sin mascarilla en plena pandemia, por lo que la reutilización de mascarillas es lo más habitual hoy en día, a pesar de no ser lo aconsejado para aquellas que son desechables. 

Debido a la gran variedad de mascarillas existentes en el mercado, no se pueden dar recomendaciones universales y válidas para todas ellas. No solo porque existan diferentes tipos de mascarillas (higiénicas, caseras, quirúrgicas, FFP, N95…), sino porque incluso dentro de cada tipo hay diferentes modelos con materiales y propiedades particulares. Para simplificarlo, vamos a abordar la desinfección según el tipo de mascarilla.

Higiénicas reutilizables y caseras de tela

Estas mascarillas sí pueden reutilizarse indefinidamente gracias a que se pueden desinfectar tras cada uso mediante ciclo de lavado a 60ºC o superior. También, se puede sumergir la mascarilla en una dilución de lejía con agua tibia durante 30 minutos. Después lavar con agua y jabón, aclarar bien para eliminar cualquier resto de lejía y dejar secar. 

Higiénicas y quirúrgicas de celulosa desechables

Estas mascarillas de celulosa o polipropileno tienen un periodo de uso recomendado muy corto: alrededor de cuatro horas, ya que con la respiración o el sudor, se van humedeciendo y esto altera los materiales y los filtros, que van dejando de ser útiles. Por eso, deberían desecharse tras dicho tiempo de uso o si se ven visiblemente húmedas o deterioradas. Tampoco pueden lavarse, ya que estas mascarillas se estropearían con el lavado.

Mascarillas FFP y N95

Estas mascarillas usadas en el ámbito médico no están diseñadas para su reutilización. Aunque el tiempo recomendado de uso depende del modelo, los fabricantes suelen recomendar, en general, un tiempo de ocho horas de uso continuo. 

Tanto la humedad que se genera a través de la respiración como el sudor, interfieren en el filtro de la mascarilla, puede dificultar la respiración y afectar a su eficacia a partir de cierto tiempo de empleo. A pesar de que diversas instituciones sanitarias no aconsejan la desinfección y reutilización de mascarillas, instituciones como el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) o múltiples científicos de Estados Unidos son conscientes de que en situaciones de escasez es mejor que los profesionales sanitarios reutilicen y descontaminen las mascarillas.

Tanto el CDC como el Consorcio de científicos N95DECON recogen información científica actualizada sobre lo que se sabe sobre la desinfección de estas mascarillas, sin respaldar ningún método en particular por la falta de conocimientos científicos en este asunto. A grandes rasgos, los procedimientos para su desinfección que dan mejores resultados son la luz ultravioleta germicida, el vapor de agua oxigenada o el calor a 70ºC. Por otro lado, desaconsejan ciertos métodos de descontaminación como el calor seco a 160ºC, el alcohol, la inmersión en lejía, la irradiación con microondas y el agua y jabón.

Para la descontaminación en casa, habría que calentar las mascarillas a 70ºC durante 60 minutos en el horno. Posteriormente, se debe aplicar alcohol al 70% solo a la parte metálica de la mascarilla para el ajuste sobre la nariz, ya que ahí el coronavirus resiste más tiempo el calor. Para evitar la contaminación de la mascarilla con otros elementos de la casa, se recomienda usar bolsas herméticas para horno en las que introducir la mascarilla nada más llegar de casa. De nuevo, es importante recalcar que lo mejor y lo más seguro es desechar la mascarilla tras su uso para evitar cualquier riesgo de contaminación de coronavirus.