Características de un calzado de protección contra el frío

Hemos comenzado el año con frío y pensando en los trabajos que se realizan al aire libre, queremos elaborar este post con recomendaciones para un calzado de protección contra el frío, un EPI que se hace imprescindible en esta época del año.

Tenemos que ser conscientes de que los pies soportan todo el peso del cuerpo, por lo que es muy importante que los cuidemos para sentirlos confortables durante las largas jornadas de trabajo. En este sentido, el frío puede causar mella, generando efectos perjudiciales sobre la salud a temperaturas inferiores a los 15 ºC.

Si pensamos en los trabajadores que están más expuestos al frío durante su jornada laboral encontramos trabajadores forestales, de la construcción y obras públicas, agentes de policía, militares, bomberos u otros cuerpos de emergencia.

Problemas que causa el frío en los pies

Cuando trabajamos en ambientes a bajas temperaturas, aparecen riesgos que ponen en peligro la salud y seguridad de los trabajadores. Los efectos más significativos del frío sobre los pies son:

  • Congelación: es el daño más grave y aparece por una exposición prolongada a temperaturas extremadamente bajas.
  • Pie de trinchera: es una lesión que se da por una exposición prolongada a temperaturas inferiores a 15 ºC y a la humedad.
  • Sabañones: Se trata de ulceraciones formadas por capilares dañados por la exposición a temperaturas cercanas al punto de congelación.

Para evitar estos problemas, tendremos que recurrir a una protección integral, todo un conjuntos de prendas que permitan que estemos conformables y no suframos una gran pérdida o enfriamiento como consecuencia de la temperatura, la velocidad del viento y la humedad exterior.

Además, en lo que se refiere a la protección de los pies, habrá que hacer ciertas paradas o descansos en zonas calientes para entrar en calor, utilizar calcetines adecuados y un calzado de seguridad, protección o de trabajo con aislamiento contra el frío.

Para los EPI de protección contra el frío, los equipos que utilicen los trabajadores han de cumplir el Reglamento (UE) 2016/425 (o la Directiva 89/686/CEE) para los productos ya puestos en el mercado antes del 21/04/2018).

Además, este calzado también ofrecerá protección frente a otros riesgos presentes en el ámbito laboral, como las caídas de objetos sobre la puntera, los deslizamientos, etc.

Los ensayos que se hagan con este tipo de calzado serán fundamentales para asegurar su calidad. Para ello, el calzado tendrá que someterse a pruebas para comprobar su comportamiento a bajas temperaturas de -20 ºC, y se medirá cómo desciende la temperatura en el interior del calzado a lo largo de 30 min. El ensayo será un éxito si en este tiempo, el descenso en la parte superior de la palmilla no es mayor de 10 ºC.

Para reconocer este calzado, deberemos observar si en la etiqueta está el código de marcado “CI”, que hace referencia a esta característica.

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